Entrevista

Marc Ribes: “Lo peor de ser trader es que me gustaría vivir eternamente para seguir operando”

01-05-2013 07:09

El cofundador de Blackbird, uno de los trader más prestigiosos de España, habla con nosotros en una entrevista exclusiva para VAVEL.com

JOSÉ FRANCISCO LÓPEZ

Marc Ribes es trader, opera en los mercados financieros. Actualmente compagina su profesión con colaboraciones en medios de información escritos o audiovisuales, como Expansión, Estrategias de Inversión, Cinco Días, La Gaceta, La Ser, Onda Cero, Radio4, Tv3, Tv1, Sala de inversión, el Economista, así como otros medios de información financiera. También es ponente en escuelas de negocios como por ejemploESADE e IESE, en las que imparte charlas específicas a grupos de alumnos interesados en aprender bolsa. Es profesor en la universidad de Alicante y en la escuela de negocios ESERP de Barcelona. Además colabora como ponente en temas de bolsa para diferentes entidades financieras de prestigio internacional, así como para BME. Actualmente se encuentra desarrollando el proyecto Blackbird junto con su socia Gisela Turazzini, en el que se dedica a formar a nuevos traders, en un programa formativo de gran calidad, el cual destaca tanto por su formación individualizada como coletiva en grupos reducidos, y siempre, mediante operativa real. Después de haber trabajado en compañías tan relevantes a nivel mundial como Morgan Stanley, Marc Ribes nos concede una entrevista exclusiva y única.

Pregunta. Cuéntanos un poco como fue tu vida académicamente hablando ¿Tenías facilidad para los estudios o fuiste un estudiante como otro cualquiera?

Respuesta. La verdad es que como estudiante siempre fuí un estudiante responsable. Creo que el saber no ocupa lugar y si bien es cierto que la experiencia  te la da el esfuerzo y el sacrificio junto con la ilusión que uno pone en realizar lo que le gusta, necesitamos un nivel de cultura general. La universidad debería ser el objetivo de todas las personas puesto que la riqueza de un país, se mide por el grado de intelecto y no de dinero. Gente educada y formada correctamente, es gente con valores que premia el trabajo y el esfuerzo sobre el hecho de ganar dinero fácil. Probablemente le sorprenda que un especulador le hable de esfuerzo, sacrificio y de educación cultural, pero el mundo del dinero, implica un nivel intelectual elevado. Reflexionar sobre los mercados financieros implica un grado de realismo y de cinismo importantes. Las cosas no suceden por azar, suceden porque tienen que suceder y cuando de dinero se trata, la gente es vanidosa y poco escrupulosa. Un trader necesita entender la psicología de sus oponentes y comprender el estado de moral del grupo, del mercado vamos. Si el mercado es mayoritariamente bajista, se debe en parte al miedo a entrar, pero esa hipocresía es lo que hace que al final, se rindan a la evidencia y el gran público cree la última tendencia. ¿Cómo se identifican? Por el grado de aceleración del movimiento direccional. Los insiders y los grandes fondos, suelen saber comprar. Eso implica que acumulen acciones y el gran público se lance sobre el dinero fácil, eso produce tendencias muy aceleradas y volátiles.

El gran Peter Lynch decía, “Si no han estudiado contabilidad y finanzas, no se preocupen deberán desaprender menos”. el gran especulador de Fidelity, estudíó filosofía y arte. El trader es un filósofo, un psicólogo, un artista, un estadista y un estratega. La filosofía nos exige pensar constantemente en que parte del mercado nos decantamos. El trader toma cientos de decisiones cada día, decisiones sometidas a una gran presión y necesita dominar sus impulsos y comprender los impulsos del mercado. Por ello, en parte es un psicólogo, que debe hacer terapia diaria de él mismo (psicología individual) y del mercado (psicología de masas). La parte artística, corresponde al analista que debe de reconocer patrones conductuales en los gráficos para saber de que parte están las probablidades y es aquí donde entra el estadista. Finalmente un estratega, puesto que una vez dentro de una posición, la habilidad marca la diferencia. Si somos capaces de aguantar momentos críticos de gran presión, podemos girar las posiciones perdedores y multiplicar las ganancias con estrategias de money management.

Como ves, estudiar abre el intelecto y la capacidad de reflexión, por lo tanto un buen trader debería de ser una persona con muchas inquietudes intelectuales, sean las que sean. Ello no implica que hayan buenos traders sin estudios, pero seguro que tienen sensibilidad cultural.

P. ¿Después de cursar la enseñanza obligatoria que decidiste hacer? ¿Comenzaste a estudiar o a trabajar?

R. Estudié dos años de derecho, luego profundicé con una carrera de administración y dirección de empresas, por último me especialicé con finanzas. En contabilidad analítica, de costes y análisis de estados contables era una máquina, de 10. En las otras asignaturas normalito. Por eso empecé a ser inversor más que especulador, fijándome en el value investing como doctrina de inversión. Aquí empezó todo en el “long only” basado en un supuesto value investing, acompañado por la exhuberante burbuja alcista de 1.998-2.000. A partir de ahí, el proceso formativo no ha parado ni parará jamás. El mercado te exije estar en un proceso continuado de formación. Siempre he defendido el argumento que las conclusiones son lo que vale dinero en bolsa. Y llegar a ellas cuesta mucho dinero , esfuerzo y sacrificio. Pero con mucha perseverancia se logra. Siempre es más sencillo que haya mentores que te acorten el camino, ya que como digo el mercado es muy complicado, por ello me gusta tanto formar a nuevos traders.

P. ¿Cómo descubriste que la bolsa era la pasión de tu vida?

R. Siempre me interesó el mundo del dinero. No se el motivo ni el por qué, pero sucedió como tenía que suceder, como todo en la vida. Operé por primera vez con 50.000 pts y de comisión me cobraron 5.000 pts, vamos un robo. El teletexto era mi monitor de cotizaciones. Recuerdo la cara de mi madre cuando me veía con 17 años pegado al teletexto. La bolsa es mi vida y gracias al trading he logrado aburrirme los fines de semana, pensando en una nueva sesión de mercados. Creo que pocos trabajos te permiten esto. Por eso creo que los especuladores no trabajamos, vivimos de nuestro sueño. Pero para lograrlo hay que creerselo, arriesgar y estar dispuesto a sufrir y a luchar. El mercado te cambia, y para bien.

P. Cuando lo descubriste, ¿Cambió algo en tu vida? (Me refiero si dejaste los estudios, o dejaste tu trabajo o algo así. )

 

R. Nunca he dejado de estudiar y formarme. De hecho actualmente estoy cursando mi carrera. Pienso qué cosas me gustaría saber y me compro los libros que recomiendan las universidades para cada materia. Un día pensé que me gustaría estudiar la carrera de trader y pensé que cosas debería de saber. Psicología de masas, psicología individual, análisis técnico, macroeconomía, valoración de empresas, filosofía, historia del arte, historia del pensamiento económico, la acción humana, así como las diferentes doctrinas de la escuela austríaca de economía, que es mi escuala fundamentalmente. Y eso es lo que haré toda mi vida, sacarme mi carrera de trader. A mi ritmo, no paro de entender los mercados, el capitalismo y todas las doctrinas que me ayudan a entender de mejor manera, el mercado, las políticas monetarias, el comportamiento individual y de masas, money management…

P. ¿A lo largo de tu vida para quién has trabajado?

R. Básicamente para mí. He sido operador de bolsa en Renta 4 y en Morgan Stanley, Lo primero por necesidad y lo segundo por curiosidad. Pero siempre he sido trader. He fundado dos empresas, he comprado una y he vendido dos en los últimos 6 años. mi objetivo siempre ha sido llevar al trading más allá del concepto inversión que siempre se ha defendido en España. Ahora mismo con Blackbird tenemos muchas ideas por delante, pero para mí, lo mejor es que al fin he encontrado la persona ideal para llevar a cabo mi propósito y eso es muy importante.

P. ¿Recuerdas tus primeras operaciones?¿Con que dinero lo hiciste?¿Qué ocurrió con aquella primera cuenta?

R. Fueron 50.000 pts y de comisión 5.000 pts. El final no lo recuerdo sinceramente y seguro que guardo la boleta (risas), pero no la he buscado. Supongo que mal con esas comisiones. Pero recuerdo otras muchas operaciones, las que me han marcado especialmente para bien y para mal.

P. ¿Cuál ha sido el peor día de tu vida en la bolsa? ¿Y el mejor?

R. El mejor cada día. Poder vivir de esto es genial y todos los días doy gracias al mundo por hacer posible mi sueño. Aunque se que tengo gran culpa de ello, puesto que todos los traders sabemos que tan pasional como duros son los mercados. Y no hay día que el mercado te de curas de humildad. Pero con el tiempo he entendido que nuestro producto es la tendencia y las pérdidas son el coste de ellas.

 

El peor día no lo marcaría por las pérdidas, lo marcaría por jornadas de enorme presión. El peor día creo que ha sido el día 21 de enero de 2.008, el día que Jerome Kerviel hundió el DAX un 7.16%. Ese día tenía una posición larga de 4 futuros del Dax y operaba con una plataforma que me pedía claves de confirmación de órdenes. Vamos un drama. El momento de ejecutar el stop fue eterno. Mientras cargaba la confirmación de órdenes veía el desplome del DAX. Ese día lo recuerdo no por ser el día que más he perdido, más bien por la enorme presión que supuso, el momento de ejecutar la pérdida y luego la convicción para seguir luchando y salir adelante en esa misma sesión. Creo que ha sido emocionalmente el día más duro e insisto no por ejecutar las pérdidas sino por tener la decisión de continuar operando y salir adelante. Al final el día terminó con una pérdida aceptable como tantas otras, pero ese día no lo olvidaré en la vida, ese día fue de una intensidad y una presión durísima, pero estoy muy orgulloso de poder soportar sesiones de este calado. Francamente el trading es un reto tremendo.

P. La decisión de ser trader independiente ¿Fue de un día para otro o fue una decisión muy meditada?

R. Sinceramente pienso que uno tiene que decidir que quiere ser y sacrificarlo todo. Si nos arriesgamos lo hacemos. ¿Acaso un panadero emprende su negocio haciendo el pan en el horno de casa y si va bien hace una panadería? Hay que emprender y el negocio de trader requiere una inversión mínima. Lo primero que se necesita para lograr algo es creer en ello. Yo siempre he sido trader, las otras cosas han sido distracciones, complementos para quitarme presión o bien por diversión.

P. ¿Qué opinas de aquellos que dicen que el hecho de ser trader independiente conlleva tener una fuente de ingresos inestable?   

R. ¿Inestable? Más bien diría irregular. El trader no tiene un sueldo, capitaliza patrimonio y vive de él. Yo vivo en la incertidumbre continua. Cada año hago cuentas y dispongo del capital que dispondré en el año. Por lo tanto, vivo al año. Tengo mi cuenta de trading y otras inversiones que he podido ir haciendo. si algún año quebrara mi cuenta, podría volver a empezar pero sé que la cuenta de trading tiene que ser ilimitada, puesto que uno nunca sabe que puede suceder y el riesgo de quiebra me permite estar alerta siempre de mis impulsos y sobretodo el principal enemigo del trader, el ego.

Todos los trabajos implican riesgos. La ventaja del trader es que es autosuficiente, no depende de nadie y hace lo que le gusta. Creo que eso más que suficiente y no dista mucho de cualquier otro negocio. Hoy en día se aprecia más.

P. ¿Qué es lo mejor de ser trader?¿Y lo peor? 

R. Para mí, lo mejor es cumplir un sueño. ¿Lo peor? Que me gustaría vivir eternamente para seguir operando.

P. ¿Qué es lo mejor que te ha dado la bolsa emocionalmente hablando?  

Seguridad en mi mismo, autocontrol emocional y mucha reflexión. Ser operador de bolsa es muy complicado. Tenemos que batirnos contra traders institucionales, que tienen mucho dinero y mejores herramientas, así que poder batir el mercado no es una tarea de fácil acceso. Por ello, siempre he pensado que ser operador ha amoldado mi forma de ser. Vivo más al día y tengo mucha convicción en lo que hago. Conocer los mercados financieros implica conocer el entorno en el que nos movemos, conocer nuestra sociedad. Por lo tanto, me atrevería a decir que ser trader me ha servido para ser mejor persona y eso es algo que se lo debo al trading.

P. Tu iniciativa para formar a Traders está teniendo una muy buena acogida en el mundo de las finanzas ¿A qué se debe? ¿Que aportáis vosotros que no puedan aportar otros cursos?

Bueno la verdad es que cuando decidimos crear Blackbird con mi socia Gisela, no sabíamos exactamente que haríamos. Pero optamos por los cursos como una opción de negocio que no se ha desarrollado todavía en España. En EEUU es muy común ver centros de formación para traders y nosotros no solamente enseñamos trading a corto plazo, enseñamos todo lo que corresponde a la inversión en bolsa, ya sea largo, medio o corto plazo y lo hacemos de una forma muy profesional. En España se ofrecen muchos servicios de ideas de trading, pero es un modelo de negocio que no nos gusta. En otras épocas de mi vida me he dedicado a gestionar y asesorar cuentas de inversión, pero sin un sistema completo de trading que englobe un método de money management, es imposible ser consistente en los mercados. Por ello, entiendo que la formación es capital. Nosotros enseñamos conclusiones que nos han costado muchos años de experiencia. Y lo hemos teorizado en dos cursos uno de análisis, el Dinamic Chart y otro de operativa, Dinamic Trade. Los dos cursos se realizan en modalidad online y son formaciones audiovisuales y en material pdf. La formación consta de 30h en videos y el tiempo para realizar la formación es ilimitado. Luego tenemos el one2one, que es ampliar los contenidos de los cursos Dinamic Chart y Dinamic Trade y ver el mercado en tiempo real. El curso es exclusivo, a una persona y al terminar la formación hacemos un seguimiento personalizado. La teoría es relativamente sencilla  El contenido audiovisual se ha elaborado sacando conceptos y adaptándolos a la metodología de Blackbird de más de 4 libros de bolsa. Las clases presenciales sirven para poner en escena todo el contenido del curso y verlo en directo. tras el curso, recomendamos al alumno algunas plataformas operativas para que empiece a operar. El primer objetivo es no perder, pues la factura del mercado es muy cara y el mejor curso que hace el alumno del one2one, es el propio mercado. El paper trading nos permite tener serie estadística para detectar que errores se suceden a la hora de hacer trading. Tras 4 meses podemos ver si los alumnos tienen problemas con el análisis o bien con la gestión operativa. Mientras no haya resultados positivos, no dejamos operar en real. Una vez vemos resultados, entonces recomendamos una pequeña cuenta. Poner nuestras enseñanzas a la práctica requiere tiempo y luego pasar a operar en real, también requiere práctica. El trader es complejo y no queremos que nuestros alumnos pierdan dinero en el mercado, Hay que prepararse bien y practicar en simulado antes de lanzarse al ruedo. Para nosotros, es innegociable.

 

P. Es famoso tu eslogan de “Somos traders, operamos” y sabemos que no te gusta mucho hacer predicciones, pero ¿Como ves el futuro de España? ¿Por que te inclinas más:  crisis social, política o económica? 

R. (Sonríe) Cierto! Cuando hablábamos con Gisela sobre las posibles actividades de Blackbird nos preguntamos: ¿qué somos? Somos traders, operamos. La frase ha calado hondo e incluso ha generado cierta polémica y la verdad, no lo entiendo. Hemos sido operadores de entidades tan prestigiosas como Morgan Stanley y lo que define a un trader es la operativa. Cada trader tiene su metodología, pero todos tienen en común estrategias de gestión monetaria y un sistema operativo. Mi visión no va más allá de una opinión. En mi opinión el sentimiento es demasiado negativo como para pensar en un fin de mercado alcista, pero pensar en mercado alcista en Europa, se me hace complejo.  Si Draghi decide imprimir dinero, la bolsa subirá como en Japón y USA, en caso contrario, deberíamos ver un escenario lateral bajista de largo plazo, con mucha volatilidad al estilo de Japón los últimos 20 años.

La crisis ya es social, política y económica. Ahora nos queda adaptarnos a la nueva era y pensar en construir un país moderno para nuestros hijos. Nuestra época es complicada y lo peor es que ya no hay remedio. Parece triste decirlo, pero es así.

P. Para concluir ¿Cuales son tus expectativas de futuro? 

En Blackbird tenemos muchas expectativas y muchos proyectos. La formación va por buen camino pero haremos más cosas. Pronto lo iremos explicando. A nivel personal me gustaría escribir un libro y de hecho lo estoy haciendo, pero no quiero hacer muchos libros. Quiero hacer un libro y como soy muy exigente me llevará mucho tiempo. Pero ahora, la prioridad es Blackbird y los mercados. El libro es un proyecto más vital que profesional.

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