Valor y Precio

El mercado se mueve entre la euforia y el pánico. Pero entre la euforia y el pánico los precios tienden la línea del beneficio por acción. Cuando la bolsa sube, los precios ascienden por una complacencia instaurada entre los inversores, los cuales tienden a creer que el crecimiento de los beneficios seguirá aumentando eternamente. Mientras la economía pasa por el estado de sobrecalentamiento durante aquel ciclo económico, el crédito se vuelve caro y escaso y las ventas están listas para descender. Cuando las ventas caen, las empresas se ven obligadas a recortar puestos de trabajo, reducir sueldos variables y aplicar políticas de reducción d costes. La opinión o la postura de la gente va evolucionando poco a poco hasta que llega un momento en que la economía sucumbe al pánico. El pánico se extiende como una mancha de aceite. Gente de nuestro entorno se queda sin empleo, empresas cercanas cierran y las noticias no pueden ser más desesperanzadoras. El pánico es peor que la euforia. El pánico paraliza. Así mismo, al final de un ciclo bajista, la gente despierta de su parálisis y se produce la capitulación. Esto sucede cuando el inversor más inexperto sucumbe al miedo. A partir de este momento, el mercado está listo para girar.

Por lo tanto, el análisis fundamental analiza lo que valen las empresas a largo plazo. Sabiendo el valor de una empresa podemos detectar cuándo la empresa está barata o cara. El margen de seguridad y la diversificación son los métodos en los que los inversores de valor se protegen del riesgo. Si una empresa vale 21 por su valor real y su precio es 10 tenemos un margen de seguridad superior al 100%. De manera que si el valor cae más, tenemos la seguridad de que ese valor, en un período de 5 años, tendrá en algún momento un crecimiento de alrededor del 20%, más dividendo. Comprar con descuentos del 20-25% no protege de nada. Cuando los precios se sobrevaloran, y su precio roza lo absurdo, llega la hora de vender. Los movimientos de los precios que fluyen exagerando el crecimiento del BPA dan oportunidades de compra y venta para el inversor de valor. Del mismo modo, el analista técnico analiza los movimientos del precio, para detectar que éste está caro o barato. Un analista fundamental comprará cuando el gráfico sea totalmente bajista para un analista técnico. Sin embargo, el analista fundamental puede precipitarse no calculando el estado del momento de mercado y comprar algo barato pudiéndolo comprar más barato todavía.

Smurfit Kappa, un valor que Bestinver valora en 17 euros, podría haberse comprado a 8 euros perfectamente. Sin embargo, el precio llegó a cotizar a algo más de 1 euro como se muestra en el gráfico que sigue. Por análisis técnico, se hubiera comprado un 100% por encima del mínimo, pero un 75% más barato que un value investor, siguiendo el método de la media móvil de 30 semanas. Sin ir más lejos, Warren Buffet siempre hace referencia en empresas que él entiende. Esa es la disciplina que hace olvidarse de empresas que no sean de su círculo de competencia. ¿Porqué comprará Bufet Coca-Cola o Procter & Gamble? Porque sabe que, a pesar de que en una crisis su beneficio por acción caerá un 25 o un 30%, también sabe que a largo plazo tendrán un crecimiento estable. Eso le permite comprar cuando el mercado se vuelve loco. Él sabe que el ruido le criticará por comprar demasiado pronto pero, al fin y al cabo, poco le importa. Él sabe que siempre podrá comprar más barato y vender más caro, sin embargo, le basta con comprar barato. Como ven, su éxito no está tanto en ser un genio de las finanzas sino en ser riguroso, disciplinado y con sentido común.

 

  • ¿Análisis fundamental más objetivo y análisis técnico más subjetivo?

Otro debate que se abre sobre la lucha encarnizada entre análisis fundamental y técnico es el supuesto de que el analista fundamental tiene disponible para su análisis datos más objetivos que el analista técnico. Esta hipótesis no admite discusión alguna. El análisis técnico es totalmente objetivo. No es fiable al 100% pero una figura de hombro-cabeza-hombros es totalmente objetiva. Puede funcionar o no. Pero objetiva lo es. Un cruce de medias o el estado de un oscilador es totalmente objetivo. Del mismo modo que una figura de velas japonesas es totalmente objetivo. Quizás lo subjetivo es la percepción de cada uno. Pero eso es ya aspectos o rasgos psicológicos.

Sin embargo, los datos del analista fundamental, ¿son veraces, son incontrastables? La discusión no admite dudas. Las empresas pueden presentar los beneficios según les convenga. Eso sin tener presente que los resultados siempre hay que adaptarlos al ciclo económico. Y, constatar en qué momento del ciclo económico nos encontramos, ¿es objetivo? Y, por último, el analista fundamental se enfrenta al engaño de sus ejecutivos.

El equipo de analistas de Bestinver está entre los mejores del mundo. Para ellos, una inversión no es únicamente valorar una empresa con descuento. Se basan en tres premisas. Que sea un buen negocio, que tenga un buen equipo directivo y que esté a buen precio. Necesitan saber que el equipo directivo es inteligente, y se basan en saber si el equipo es inteligente y honesto en función de las decisiones empresariales que toman, a parte de visitar y conocer personalmente a los dirigentes de las empresas en las que invierten. Saber si es buen precio es relativamente sencillo y saber si es un buen negocio es un arte. Del mismo modo que un analista técnico puede ser un artista detectando posibles pautas de comportamiento, el buen analista de valor tiene un olfato especial para detectar buenos negocios. El hecho de visitar empresas hace que, por ejemplo, Bestinver no haya comprado La Seda de Barcelona a pesar de ser un valor tipo para ellos. Probablemente, vieron que el dirigente de la empresa no era agua clara y sus números no encajaban con lo que observaban. El hecho es que La Seda de Barcelona perdió un 90% de su capitalización, gracias a un agujero no reflejado en los balances. ¿Acaso está el inversor de a pie en disposición de analizar 100 balances diferentes, llamar a las 100 compañías y detectar qué 100 compañías son o no buenos negocios? Francamente, es imposible. Para tener acceso a esta información sería necesario gestionar centenares de millones de euros y emplear a un equipo de analistas. Sin embargo, gracias al análisis técnico es más sencillo detectar que algo en el fondo del mercado no funciona y analizar 100 valores es relativamente sencillo y asumible, sin lugar a dudas, para cualquier inversor.

Veámoslo en un ejemplo: La Seda de Barcelona. Hemos analizado un gráfico con el sistema seguidor de tendencias a largo plazo. El sistema es muy simple y vende al descubierto cuando se pierde la media móvil de 30 semanas, más un soporte, y presenta un deterioro en la fuerza relativa contra el índice de referencia, en este caso el IBEX 35. Por otro lado, hemos insertado una línea con el precio objetivo de Ahorro Corporación Financiera (ACF). Hemos puesto el precio objetivo de ACF porqué son los, probablemente, mejores analistas fundamentales de España. Si ellos no pueden detectar una debacle como esta, ¿estaremos nosotros preparados para evitarlo con el análisis fundamental? Como se puede comprobar, mientras el analista fundamental le da una recomendación de comprar con precio objetivo 2,21 euros, el análisis técnico rugía vender. La fuerza relativa se deterioraba a una velocidad fascinante. El precio se hundió un 50% y en su reacción alcista pudimos bajar el stop profit, mientras el bróker bajaba el precio objetivo de 2,21 a 2 euros, reiterando comprar el valor. Las perspectivas no podían ser mejores y era un claro ejemplo de ineficiencia de mercado. Los precios hacían mínimo tras mínimo. Y tras el desplome del 90%, el analista fundamental bajó el precio objetivo a 0,80 euros, dejando la recomendación en revisión. Finalmente, tras el escándalo de su presidente y mientras los precios seguían hundidos formando un suelo de largo plazo, intentando el giro y sacándonos del mercado tras cruzar la media de 30 semanas y ejecutarse el stop, el analista decidió zanjar el tema y recomendar vender con un precio objetivo de 0,30 euros por primera vez en toda la bajada inferior al precio.

El analista fundamental, un profesional como la copa de un pino. Con acreditación profesional y hombre honesto y de buena fe, hizo bien su trabajo. ¿Acaso sabía que había un enorme agujero en el balance? Sin embargo, el mercado, los insiders, la gente que forma parte del negocio, no paró de vender sus acciones. Alguien sabía qué estaba pasando. El análisis técnico es tan objetivo o más que el fundamental, requiere de menos tiempo y, lo mejor de todo, no engaña nunca.

 

  • Algo más que el análisis técnico y el análisis fundamental: el sentido común

A lo largo de la historia ha habido y siempre habrá gente capaz de ganar dinero en los mercados, sin utilizar una u otra disciplina. Hombres como André Kostolany o Jessie Livermore, fueron traders de éxito en su momento, sin utilizar ninguna técnica. Tan solo, haciendo uso del sentido común. Sin embargo, si usted es capaz de dominar sus emociones y tiene disciplina y la aplica a rajatabla, le será más sencillo que utilizar únicamente el sentido común.

El inversor completo debe tener siempre el ojo puesto en la macroeconomía y en cualquier aspecto que pueda hacer crecer los beneficios de las empresas. La economía es capitalista. Se expande y se contrae en función de lo que hace la liquidez. Cuando la liquidez se utiliza para invertir, la economía crece sobre una base sólida. Cuando la expansión de crédito se usa para especular en bolsa como sucedió en 1929 o en vivienda como sucedió en 2008, el sobrecalentamiento acabará con seguridad en una grave crisis sistémica, y la quiebra masiva de bancos. Cuando el dinero es barato y fácil, las empresas cíclicas ganan mucho dinero. Su ROE (rentabilidad sobre recursos propios) será totalmente artificial. Sin embargo, cuando una grave crisis azote al mundo, el ROE de esas mismas empresas igualmente poco nos indicará. Un buen analista debería de saber el ROE medio de una empresa en diferentes ciclos económicos y acotar a la media el beneficio en cada momento. Esta disciplina se puede hacer por sentido común. Utilice el sentido común. Tenga presente el estudio de los ciclos económicos, sepa analizar cómo influye la liquidez en el precio de las acciones y utilice el chart para tomar decisiones sobre una base sólida de argumentos. Atienda al ruido de mercado para operar a la contra y esté preparado psicológicamente, teniendo un sistema completo de trading, acotando la posición y gestionando activamente el riesgo en todo momento.

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